(TERCER MILENIO SOCIALISTA)
El
último 23 de diciembre se llevaron a cabo las elecciones a la Federación
Universitaria de San Marcos. Este hecho requirió un importante trabajo de más
de medio año, dada la situación sanitaria nacional y la despolitización de los
estudiantes; además por la desorganización estudiantil de los gremios base
(Centros Federados, Centros de Estudiantes, etc.) y la situación en la que se
encontraba la ex Junta Directiva de la FUSM, situación no orgánica, sino
transitoria. En este proceso el Comité Electoral FUSM 2021-2022 (CE-FUSM) ha desenvuelto
un papel importante y protagónico; así como las organizaciones y fuerzas
políticas que han postulado en las listas contendientes en este proceso
electoral.
Este
proceso electoral reactivó espontáneamente el movimiento estudiantil de nuestra
universidad, si bien todavía de modo virtual y de escasa medida a nivel
presencial. Práctica que se irá desarrollando en función de la correcta
dirección de la FUSM y el papel de las organizaciones políticas en nuestra
universidad en la dirigencia del movimiento estudiantil.
Los
problemas de nuestra universidad cada vez exigen con mucha más austeridad su
demanda de solución. Los estudiantes necesitan del acceso progresivo a la
universidad: al comedor universitario, laboratorios, bibliotecas, exigen las clases
presenciales, espacios deportivos, el acceso al mismo campus universitario y que
este esté a disposición de la comunidad universitaria, etc. Así mismo, el
contexto de debate sobre la política universitaria en torno a la Ley
Universitaria Nº 30220 y las propuestas presentadas sobre ello en el Congreso
expresan las condiciones materiales para desarrollar el movimiento estudiantil.
¿QUIÉNES POSTULARON A LA FUSM?
Las
listas contendientes, después de haberse tachado la lista Nº 1: «Avanza San
Marcos» antes de que pueda formalizar su inscripción, fueron «Impacta San
Marcos» (lista Nº 2) y «Kuyayki San Marcos» (lista Nº 3).
«Impacta
San Marcos», por un lado, dirigido por Nuevo Perú y Cía. [Compañía] son
estudiantes que ven en los órganos del movimiento estudiantil un trampolín para
asumir algún cargo burocrático dentro del sistema de gobierno. No tienen mayor
perspectiva política de revolucionar profundamente el movimiento estudiantil,
por el contrario, expresan el carácter de clase socialpacifista en nuestra
universidad: la pequeñoburguesa. Hasta allí llega naturalmente el “pensamiento crítico” pequeñoburgués en la
universidad, hasta una política pacifista, incluso reaccionaria. Optan por el
dialogo, el trámite burocrático, la condescendencia, la gestión como forma de
trabajo político en su lucha “contra” las autoridades. Su “trabajo político” de
base (el clientelaje y el amiguismo) es la forma de movilizar a sus
simpatizantes. No existen para ellos los principios ni la disciplina de
organización; ni el compromiso real y profundo de servir a la transformación de
la universidad pública y menos de la sociedad. Reniegan de la disciplina, de
los principios orgánicos, ni siquiera los pueden comprender; por el contrario,
aparecen con supuestas “innovaciones modernas” a los principios democráticos de
la organización estudiantil. No existe entre sus ideales la
Que
haya asumido Nuevo Perú y Cía. en tres ocasiones la JD FUSM, después de haberse
reconstituido el 2015, no es porque sus dirigentes posean grandes dotes de
políticos, no es porque sus dirigentes políticos sean grandes estrategas y
realicen un gran trabajo incansable de bases. Lo real es que no saben siquiera
ellos mismos las razones por la que lograron ganar las elecciones FUSM. Los
Gerardo Salas, los Pineda, etc., expresidentes de la FUSM, no son sino
productos, son creaturas del socialpacifismo, del carácter de clase pequeñoburgués
del movimiento estudiantil.
Son cuantitativamente
numerosos, pero políticamente escasos, limitados. Su acción práctica es
espumosa, sin verdadero horizonte y compromiso. Esta característica inevitablemente
los convierte endebles en sus decisiones políticas, sin profundidad ni con el
compromiso para efectivizar sus pensamientos; no actúan por el colectivo si no
están guiados por algún beneficio particular. Les es normal si el movimiento estudiantil
va bien o va mal, pues les importa más estar “resolviendo” problemas en «pacíficos
y formales” diálogos con las autoridades. Su referencia de trabajo no son los
estudiantes, sino la burocracia, esa costra seca que “convierte lo fácil en
difícil por medio de lo inútil.”
En
efecto, es la razón por la que hemos escuchado a los de «Impacta San Marcos» preocupados
por el conocimiento técnico de la gestión burocrática. Esto los ha llevado, los
lleva y los seguirá llevando a la corrupción por su forma de trabajo político. En
vez de dirigentes son gestionadores. Saben y están aprendiendo de las malas
mañas de los burócratas: saber dar favores y recibir favores. Finalmente,
la FUSM, por las simpatías de la actual JD FUSM con la rectora de la UNMSM,
está en horizontes de ser un aparato a fin a las políticas del rectorado. Y está,
por eso, el movimiento estudiantil en la tarea de dotarle a la FUSM su carácter
democrático y autónomo contra la pretensión de convertirlo en un apéndice
estudiantil del rectorado.
Por otro lado, ¿quiénes son los
de «Kuyayki San Marcos»? Comprenderlos es mucho más importante. Y, más aún,
sirve con mucho más ahínco al movimiento estudiantil. Kuyayki San Marcos, lo mencionaron
ellos mismos, son estudiantes que han postulado a la FUSM desde el trabajo de
un Frente Estudiantil en la UNMSM. Nosotros saludamos y reconocemos a los
estudiantes de base e independientes, estudiantes activos en el movimiento
estudiantil que han participado en este proceso electoral con dicha lista.
Reconocemos, a pesar de no suscribir su línea política, su práctica en el
movimiento estudiantil. No obstante, hemos discrepado
Estos
señores poseen un carácter liquidacionista como forma de trabajo
político en el movimiento estudiantil. En su miopía de distinguir el carácter
orgánico y político de los gremios y su organización particular (al no
distinguir el movimiento estudiantil de una organización cualitativamente
distinta) confunden y aíslan a las bases estudiantiles. Confunden su
organización con el movimiento estudiantil. Estos señores se han caracterizados
por liquidar el trabajo del movimiento estudiantil en tanto no haya quedado su
consigna (reformista y oportunista de derecha). Con gritos al cielo, con
sonoridad grotesca, estos se denominan la izquierda consecuente en el
movimiento estudiantil, no obstante, no reconocen que su desviación derechista
en política nacional, sus políticas colaboracionistas
con el Estado burgués, su evolucionismo
y su actitud liquidacionista en el
movimiento estudiantil nos demuestra lo contrario.
El
2019 estos mismos señores han llamado a desconocer los resultados de las elecciones
FUSM. Han impuesto consignas políticas antidemocráticamente en el gremio de
psicología. Y este año, sobre el resultado de las elecciones a la FUSM, piensan
en los siguientes términos:
“Hemos llegado a un acuerdo con las organizaciones. Seguir denunciando y
desenmascarando la colusión de la lista 2 con el CEE. Y llevar el problema a
las bases, a las facultades, a los gremios. Que los estudiantes se enteren de
la situación y que sean ellas quienes deslegitimen a la lista 2 e incluso
llamen a la nulidad del mismo proceso. Tenemos las condiciones para hacerlo. En
lo inmediato mantener la unidad del frente en torno a ello. Seamos la fuerza de
oposición.”
¿Tienen
derecho a creer lo que les guste a los señores de UDES y su compañía? Por
supuesto que sí, imaginar no cuesta y es algo que no se les pueda resondrar. El
problema aquí no es su derecho a criticar, sino es la línea política, el
argumento subvertido y su práctica sucia en que se materializa su crítica. Tienen
derecho a denunciar políticamente, pero sin enturbiar el caudal cristalino de
la verdad; critiquémonos, pues la crítica no tiene límites si es hecha como el
resultado de una investigación y es correcta si va contenida de verdad. No
obstante, no se puede pretender “desenmascarar” cuando uno mismo crea una falsa
y mentirosa mascara de algo. Desenmascarar la máscara que uno mismo pone con
mentiras y argucias falsas es una lucha política pueril, hecha por filisteos
cobardes.
Esta joya citada, no es un desvarío personal de su autor, es un escrito premeditado e incluso deriva de un acuerdo orgánico ¿Cuál es su acuerdo? «Seguir denunciando y desenmascarando la supuesta colusión de la lista 2 con el CEE.» Esta idea está entroncada con la mentira. La supuesta colusión entre “la lista 2 con el CE-FUSM” está probada –para estos señores- por no haber tachado la lista Nº 2 “Impacta San Marcos” del proceso electoral debido a la “grandiosa” prueba dados en los ImpactaAudios. Pero, ¿qué prueban realmente los ImpactaAudios? Expresan un intento de convencimiento, de persuasión, tipificada como clientelaje (dada por el CE-FUSM), para adquirir votos mediante promesas personales en beneficio de la lista Nº 2. No es un acto de corrupción propiamente. Esos audios no expresan sino generalidades (sin negar lo delicado y criticable que es la cosificación de la mujer y el carácter deplorable del clientelaje). Cuestiones ya denunciadas por el CE-FUSM. De modo que «empeño vano sería pedir lana al asno».
Dicen
que posiblemente pudo haber corrupción en la campaña de Impacta San Marcos. Es
cierto. Pero para pasar de la posibilidad
a la realidad debe investigarse. El
CE-FUSM no procede sobre sospechas, un órgano de su tipo no sanciona aquello
que no está investigado y, mucho peor, aquello que ni siquiera está mencionado.
Nosotros estamos políticamente contra Nuevo Perú y su lista Impacta San Marcos,
pero la lucha contra dicha organización no se hace vulgarmente y con prácticas
sucias, exigiendo a la realidad que cuadre con nuestros intereses políticos. De
ninguna manera. La verdad y la realidad misma son nuestros aliados para el
combate contra este sector estudiantil.
Sin
embargo, la UDES y Cía. exigen dramatizar unos audios que no dan para más. Primero,
proceden así porque no aceptan realmente su derrota. Segundo, porque les
conviene ante las bases estudiantiles, para camuflar sus errores ideológicos y
políticos, responsabilizar al CE-FUSM de su derrota. Tercero, entienden
incorrectamente el papel del CE-FUSM en un proceso electoral.
Los
compañeros de Kuyayki, incluído UDES, deben saber asumir autocríticamente su
derrota. No hicieron ellos mismos el combate político a Impacta San Marcos en
el proceso electoral FUSM. No tuvieron ni la frontalidad ni la capacidad para
hacerlo. Ahora se rasgan las vestiduras, cuando pudieron realizarlo en todo
este proceso para generar las condiciones de alcanzar la victoria, no mediante
la tacha, sino mediante el respaldo estudiantil. Pero no lo hicieron. Claro,
ahora es mejor responsabilizar al CE-FUSM: ¡maldito CE-FUSM! ¡CE-FUSM corrupto!
para justificar su derrota frente a sus bases. Asuman y procedan con
autocrítica por presentar un plan de trabajo a último momento, compañeros. Asuman
que no han estado a la altura en los debates y se presentaron con propuestas
improvisadas. Asuman que no investigaron y no presentaron rigurosamente los
argumentos para la tacha de la lista «Impacta San Marcos». Asimismo, tampoco debería
romantizarse la derrota, en cambio debemos ser pesimistas con la realidad,
optimistas en el ideal.
Por último, debemos hacernos la autocrítica, como organizaciones que tenemos por objetivo fortalecer el movimiento estudiantil, por las limitadas fuerzas (cualitativa y cuantitativamente) para hacer frente al oportunismo en San Marcos. Que esto se solucione a través de la unidad-lucha-unidad, que es saludable, y más cuando el polo de lucha en el seno del pueblo se está desarrollando.
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