[TERCER MILENIO SOCIALISTA]
El papel del Estado en la educación es el papel de las clases dominantes en la formación educativa de nuestra sociedad. Se materializa, en la actualidad, en función de las necesidades y planes de los grandes empresarios y los terratenientes capitalistas, en función de las relaciones de propiedad (propietarios y no propietarios) vigentes en nuestra sociedad capitalista semicolonial. Las clases dominantes de nuestra sociedad ven a la educación como un medio de formación elitista de nuevos burócratas, administradores del sistema de gobierno; y, por el otro lado, una formación vulgar y mediocre para las grandes mayorías, corroborado en la historia peruana. Véase a través de la historia el nivel del desarrollo de la ciencia y la tecnología en nuestro país.
La educación universitaria no ha sido la excepción. El Estado ha propugnado, en un inicio, conjuntamente con la Iglesia, la intervención directa en la educación universitaria. El desarrollo histórico en medio de luchas estudiantiles del derecho de la autonomía universitaria ha significado, en algún grado, el desarrollo multilateral del conocimiento dentro de la universidad, de la consciencia y la práctica crítica frente a la imposición conservadora y clerical del Estado. La autonomía universitaria posee un carácter histórico y responde a necesidades concretas de cada momento histórico. Actualmente, la autonomía universitaria se debe desarrollar frente a los organismos burocráticos del Estado y su ideología dominante, recogida también por un sector de los estudiantes. Ahora, los invitamos a profundizar en la problemática actual:
[Contra la falsa contradicción entre ANR y SUNEDU]. Los burócratas y todos los lacayos diplomados de los grandes empresarios se han empecinado en presentar la contradicción principal en la educación universitaria en dos aspectos: o bien la ANR o bien la SUNEDU. Esta es una falsa dicotomía para reducir la visión de lucha del movimiento estudiantil. La solución no está en limitar la lucha a favor de la ANR o la SUNEDU, como algunos sectores estudiantiles también vienen sosteniendo, sino en forjar una dirección universitaria concorde a los Principios Democráticos y a las necesidades del estudiantado, contra la burocracia y la corrupción, tan impregnada en el manejo de la universidad (“donde se pone el dedo salta la pus”). ¡Luchemos por una educación universitaria que asuma los Principios Democráticos (autonomía universitaria, bienestar universitario, cogobierno, etc.) y el desarrollo de la universidad pública, científica, nacional, democrática y al servicio del pueblo! ¿Cómo lograrlo? Para lograr esto es fundamental garantizar las fuerzas bases que sostendrán y dirigirán esta enorme e histórica lucha. ¿Qué quiere decir lo anterior? Luchar por fortalecer nuestros espacios gremiales, espacios triestamentales como el FUTE (Frente Único de Trabajadores y Estudiantes), vincular política y profesionalmente a los estudiantes con las problemáticas de su pueblo, y recuperar la FEP (Federación de Estudiantes del Perú), que es el gremio mayor de todo el movimiento estudiantil, el que debe llevar hacia adelante las conquistas estudiantiles que la historia presente nos exige. Si no se garantiza esto, cualquier reforma o nueva ley servirá para que se refuercen los partidos y organizaciones políticos que llevan años lucrando con la lucha de los estudiantes.
[Derogatoria de la Ley Universitaria Nº 30220. Eliminación
de la SUNEDU].
La derogatoria de la “Ley Mora” (nombre alternativo de la Ley 30220) es una acción
nacional en el que deben intervenir toda la comunidad universitaria
(estudiantes, trabajadores y docentes), dirigida por el camino correcto y democrático
del movimiento estudiantil. Esta lucha es sustancialmente para eliminar este
organismo interventor, la SUNEDU, y para defender y desarrollar los Principios
Democráticos. Además, esta
acción debe servir para la
Reconstitución de
la FEP a través del Comité de Reconstitución de la FEP (COREFEP), debe servir
para el fortalecimiento nacional de nuestra organización estudiantil.
Se viene difundiendo entre los estudiantes la propuesta de “una nueva ley universitaria y un gobierno triestamental". Al respecto, es fundamental la participación de los trabajadores en el gobierno de la Universidad. Asimismo, es innegable la necesidad de una nueva ley que esté acorde a los intereses estudiantiles y necesidades de nuestro país. Sin embargo, esto, sustancialmente, no se logra con más reforma y con más burocracia abstraída de la realidad actual. Entonces ¿Cómo? Primero debemos partir por comprender la realidad material del movimiento estudiantil. Como mencionamos en el punto anterior, es fundamental fortalecer nuestras fuerzas bases y espacios democráticos y triestamentales que ya existen, pero que se han dejado de lado, casi en el abandono. Si no fortalecemos nuestros gremios estudiantiles y triestamentales, no se podrá cumplir con nuestros objetivos estudiantiles. Poner en primera instancia la conquista de una “nueva ley universitaria y un gobierno triestamental” sin garantizar las fuerzas bases, sólo hará que nuevamente se implante una ley universitaria que vulnere la autonomía universitaria y todos los Principios Democráticos; una ley, en simples palabras, a favor de los intereses de los grandes empresarios y terratenientes capitalistas quienes realmente gobiernan nuestro país.
[La autonomía universitaria]. La autonomía universitaria no es la autonomía del sistema educativo en general. Es, por el contrario, la autonomía real y concreta de cada universidad en lo que concierne a lo académico, político, administrativo, etc. No es la autonomía frente a la sociedad (creer eso es absurdo): es la autonomía frente al Estado, frente a la ideología dominante de los grupos de poder que conforman la clase social dominante. Tampoco es autonomía de la costra burocrática que dirige la política universitaria nacional: no es la autonomía de algunos individuos que dirigen la universidad, sino la autonomía de la misma comunidad universitaria en el ejercicio de su formación profesional. He ahí, nuevamente, que se percibe que la autonomía universitaria no niega la importancia de luchar por la vinculación de los estudiantes con las problemáticas del pueblo, tanto política como profesionalmente.
¿Qué hacer?
a.
Derogar la “Ley Universitaria 30220” y eliminar la SUNEDU.
b.
En medio de la lucha, desarrollar la organización estudiantil nacional y, principalmente, la Reconstitución de
la FEP.
c.
Luchar por la vinculación profesional y política de los estudiantes con el
pueblo, que exige de la educación
un carácter científico, nacional, público y democrático.
d.
Integrar en un único sistema el sistema educativo: el sistema público.
e.
Luchar por el ingreso libre a las universidades, que demandará una
transformación de toda la educación
en todos sus niveles.
f.
Luchar por la transformación de la profesionalización nacional. Se debe
rediseñar desde la malla curricular acorde al carácter de la sociedad peruana,
acorde a la producción nacional y la visión de sociedad. Los egresados deben
ejercer su profesión para el desarrollo de nuestro país.
¡VIVA
EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL NACIONAL!
¡POR
LA DEROGATORIA DE LA “LEY MORA”! ¡POR LA ELIMINACIÓN DE LA SUNEDU!
Comentarios
Publicar un comentario
DÉJANOS TU COMENTARIO O CRÍTICA. MUCHAS GRACIAS.